En los últimos años gracias al auge del consumo y al afán de las entidades financieras de crédito por satisfacer las nuevas necesidades crediticias de la población de la nueva sociedad de consumo, se presentaron nuevos y revolucionarios productos financieros que no tenían nada que ver con los diferentes tipos de créditos que hasta entonces habían ofrecido los bancos como Citibank. Éstos nuevos productos se denominaron préstamos rápidos o préstamos al consumo de pequeño importe. Se tratan de préstamos de pequeñas cantidades que pueden oscilar entre un mínimo de 600 € y un máximo de hasta 15.000€. Esto dió lugar a la aparición de entidades financieras de crédito como Cofidis que diferentes de los bancos, agentes protagonistas de la concesión de préstamos hasta ese momento.Éstos préstamos rápidos tienen unas caractericas bastante peculiares que los diferencian de los considerados tradicionales préstamos personales. Los préstamos rápidos se caracterizan principalmente por la rápidez de su concesión. Al tratarse de pequeños o medianas cantidades, las entidades financieras solicitan menos requisitos y garantías para su devolución, lo que les ha hecho al mismo tiempo bastante populares. Son fáciles de conseguir y la contrapartida es una cuota, normalmente mensual, no muy alta de modo aunque el interés es un poco más alto. En todo caso si estás en un apuro, te apetece darte un capricho inmediato o concederte unas merecidas vacaciones... y todo ello sin tener que dar explicaciones al banco para pedir un préstamo personal, tu opción puede pasar por uno de estos denominados créditos rápidos que con algunas compañias como Cofidis, pueden llegar a ser incluso instantáneos, pues garantizan su preconcesión en el mismo momento de la solicitud.